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Más vale prevenir… Una buena planificación es fundamental para obtener éxito, que todo salga como habíais planificado y, además, disfrutar de ese periodo como os merecéis.

Por eso, si más o menos habéis seguido el calendario previsto (las invitaciones de boda se enviaron con tiempo y la lista de detalles de boda se cerró sin problemas), y todo está bajo control (incluidos tu vestido y los vestidos de las madres y de las damas de honor), el día antes podrás (y deberás) dedicártelo a ti misma.

Son 24 horas de calma, de hacer esas cosas que te ayudarán a enfrentarte al gran día con la mejor cara y la más amplia de las sonrisas.

Desconecta

La cuenta atrás acabó, así que no revises asuntos pendientes ni des mil y una vueltas a los preparativos.

Tranquila, has planificado todo con tiempo y no has dejado ningún cabo suelto. Así que, ¿por qué obsesionarte con posibles contratiempos que no tienen por qué ocurrir?

Céntrate solo en la emoción que sientes y en imaginarte cosas positivas.

Un baño de espuma, un masaje, un desayuno especial… Los pequeños placeres son los que más te ayudarán a sentirte renovada y lista para el gran momento.

Prepara la atmósfera ideal, incluso las velas, y déjate llevar por el aroma de los geles y la calidez del agua caliente.

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Prepara la ropa

Tener todo a mano y ordenado te permitirá relajarte e, incluso, dormir media hora más. No te olvides de nada (desde el ramo hasta las joyas) y ten en cuenta qué prendas vas a usar para maquillarte y peinarte. Recuerda que deben ser cómodas y con botones para evitar que, al quitártelas, puedas estropear el maquillaje o el peinado.

Practica tu deporte preferido o la actividad que más te guste y relaje.

Elige la opción que mejor te vaya: yoga, bicicleta, jogging, un paseo por el campo… ¡Todo es bueno para desconectar!

Entra en fase contemplativa

Es decir, olvídate del trabajo o los estudios y de todo lo que te rodea.

No contestes el correo electrónico, no termines un informe de última hora o des instrucciones a tus compañeros.

El mundo no se acabará porque tú desconectes unos días.

Y, por supuesto, come bien. Algo ligero y saludable, con un buen vaso de agua.

Tiempo de pareja

Aunque mañana será vuestro gran día y pasaréis mucho tiempo juntos, aprovecha estas 24 horas (las últimas de una etapa) para hablar y compartir tanto vuestros nervios como anécdotas y ocurrencias.

Rebajaréis tensiones y os sentiréis mucho mejor.

Eso sí, no hablar de la boda porque queda prohibido discutir!

 

¡A la cama temprano!

Aunque es difícil y creas que no vas a poder dormir, lo ideal es que te acuestes temprano. Así descansarás bien y al día siguientes lucirás radiante por fuera y por dentro.

Si ves que no puedes conciliar el sueño, tómate una infusión relajante o date una ducha calentita. ¡No fallan!

Y recuerda que el sueño es reparador y aporta belleza!

Sorpresa!

 

Como los sentimientos están a flor de piel, aprovecha para escribir una carta o nota de amor a tu pareja, grábale un CD con canciones románticas para bodas o mándale un mensaje de voz para que sepa lo emocionada que estás y lo feliz que vas a ser a su lado. Aunque será una sorpresa para él, para ti también será todo un regalo.

Yo le escribí en mi blog, puedes verlo aquí.

Espero que esta lista especial te ayude a controlar los nervios normales en un día tan especial como este y seas capaz de olvidarte de ideas originales para bodas, proveedores y menús.

Y si no es así, no dudes en repasar las canciones para bodas que más te gustan.

La música siempre es una excelente aliada. ¡Felicidades por el día tan mágico que estás a punto de vivir!