Mujer y Mamá

¡Tu bebé ya tiene 2 meses!

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¡Tu bebé ya tiene dos meses !

Parece increíble que haya realizado tantos progresos en tan poco tiempo.

Ya no tiene casi nada que ver con el recién nacido de hace pocas semanas.

Además de su aspecto físico y su tamaño, el bebé ya es mucho más hábil desde el punto de vista del desarrollo psicofísico.

CRECIMIENTO Y DESARROLLO DE TU BEBÉ

¡Cada semana que pasa, tu hijo realiza más progresos!
Ya es un bebé de dos meses y sigue mostrándose cada vez más espabilado!
Sus sonrisas ya son de lo más común y su carita ya no es la misma.

El crecimiento de tu hijo no ha experimentado demasiados cambios, y es bastante estable.

Por lo que respecta a la lactancia, ya está consolidada y tu pequeño aumenta de peso regularmente, en mayor o menor cantidad, en función de su constitución y su apetito.

Si tienes cualquier duda acerca del peso o el desarrollo de tu bebé, como siempre, la enfermera y el pediatra son las mejores referencias para controlar el aumento de peso y estatura del bebé.

Durante su segundo mes de vida, el bebé crece una media de 3,5 centímetros y sigue aumentando unos 200 gramos semanales (con variaciones hacia arriba o hacia abajo, totalmente normales).

En este sentido, no debes hacer caso a las opiniones de otras personas, y confiar únicamente en el médico.

Habrás notado que tu bebé y tú ya sois unos expertos en lactancia.

Si le das el pecho a demanda, también habrás observado que la producción de leche ya se ha regulado perfectamente en función de las necesidades de tu pequeño.

Es importante seguir su demanda y no insistir cuando demuestra estar saciado: así, se instaura una buena relación con la comida desde el principio.

También es capaz de seguir un objeto en movimiento con la mirada y emitir algunos sonidos, distintos al llanto.

ALIMENTACIÓN Y SUEÑO DE TU BEBÉ DE 2 MESES

Si le das en biberón, también debes respetar su apetito y no obligarle a acabarse toda la cantidad de leche.
Las cantidades indicadas en los envases de leche sirven para orientarte, pero lo más importante es adaptarse a las necesidades específicas de tu hijo.
En todo caso, el pediatra te aclarará cualquier duda que tengas.

Por lo que respecta al sueño, es posible que se vea un poco alterado si el pequeño sufre los llamados cólicos del lactante, que se suelen presentar entre el mes y los tres meses.

Se trata de un período que suele angustiar a los papás, ya que el pequeño parece sufrir mucho.

En este caso, lo mejor es coger en brazos al bebé, a ser posible, boca abajo, apoyando la palma de la mano en su barriguita, y darle masajes para aliviar sus molestias.

No queda más remedio que esperar a que pasen, cosa que ocurrirá antes de lo que piensas.

Cute-Baby

CONSEJOS Y BIENESTAR DE TU BEBÉ

Cuando el bebé es pequeñito y los papás son primerizos, pueden tener alguna dificultad o alguna duda a la hora debañar al bebé.

¿Cómo ha reaccionado tu hijo a los primeros contactos con el agua?

No a todos los niños les gusta sumergirse en el agua.

Es más, para algunos, el momento del baño representa una auténtica tortura.

¿Cómo hay que actuar en estos casos?

En primer lugar, si ves que está asustado, no le obligues.

Intenta hacer del baño una experiencia agradable y divertida:

  • Caldea el ambiente, que debe mantenerse entre 22 y 24 ºC
  • Evita las corrientes de aire
  • Llena la bañera con el agua entre 34 y 37 ºC
  • Distribuye unos juguetitos flotantes y déjale chapotear tranquilamente en el agua.
  • Mientras le lavas, habla con él, acaríciale y masajéale con la esponja para tranquilizarle.

Si, a pesar de todo, sigue sin sentirse a gusto, resígnate a lavarle por partes durante un par de semanas.

Mientras tanto, trata de hacerle coger confianza con el agua, dejándole jugar con las manitas en un recipiente de agua en el que habrás distribuido unos juguetes flotantes.

Chupete

Y cambiando de tema… ¿Qué relación tiene tu hijo con el chupete?

Ten presente que el chupete es útil en situaciones de emergencia, por ejemplo, cuando no puede dormirse o está inquieto.

El chupete le da una sensación agradable, similar a la que experimenta cuando está en contacto con su mamá.

No obstante, es aconsejable no abusar de él, poniéndoselo en la boca cada vez que llore, sin ni siquiera intentar entender qué le pasa.

A la hora de elegir el chupete, debes dar preferencia a los que tienen forma anatómica, que reducen el riesgo de deformación del paladar, procurando esterilizarlo y enjuagarlo con frecuencia debajo del grifo.

Habrás notado que el bebé babea más de lo habitual.

Este aumento de la salivación no se debe a la dentición, que normalmente, empieza a los seis meses, de media, pero sí a la preparación de las encías.

Además, la boca es el principal medio de aprendizaje y conocimiento del bebé, por lo que se introduce todo lo que queda a su alcance en la boca.

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